
- Satur Sangüesa, La recomposición de la crisma (guía para sobrevivir a los grandes ideales). 2006.
-
Jesús de Garay,
El nacimiento de la libertad.
2007
El tránsito de la libertad de los antiguos a la libertad de
los modernos no acontece en los inicios de la modernidad,
sino antes. No es un cambio cultural repentino, sino un
largo proceso de incubación que se inicia en el platonismo
romano y se desarrolla a lo largo de todo el periodo
medieval, de tal forma que el medievo termina precisamente
cuando este nuevo concepto de libertad está ya maduro. El
poder, la indiferencia o la creación son algunos de los
rasgos que definen la libertad moderna. Estos atributos
caracterizan desde muy pronto a la libertad de Dios; y más
tarde a la libertad humana. El libro se detiene en algunos
de los hitos más representativos de este proceso, como
Filón, Plotino, Anselmo o Eckhart.
JESÚS
DE GARAY.
Profesor Titular (1987) de Historia de la Filosofía Antigua
y Medieval de la Universidad de Sevilla. Durante dos años
(1988- 1990) amplió estudios en el Philosophisches Seminar
de la Westfälische Wilhelm-Universität(Münster, Alemania).
En la actualidad trabaja en el Departamento de Filosofía y
Lógica de la Universidad de Sevilla.
-
Jacinto Choza y Juan José Arechederra,
Locura y Realidad (Lectura Psico-Antropológica de El
Quijote), 2007
La
insuficiente discriminación entre lo real y lo irreal, que
tantas dificultades le ocasionaban a don Quijote y a
Sancho, es un problema cotidiano pra nosotros, seres
mediáticos que habitamos a la vez en varios tiempos y en
varios espacios, reales y virtuales, actuales y diferidos.
El problema resulta agravado por el hecho de que además
somos seres ideologizados, que vivimos en coordenadas donde
lo verdadero y lo falso, lo bueno y lo malo, vienen
diversamente definidos pra los diversos grupos sociales.
para embrollarlo todavía un poco más, existimos en medios
donde cada segmento de biografía, de hazaña, de
indumentaria, da adorno, de herramienta, o de medio de
transporte, está altamente ensalzado en sus excelencias, y
estrechamente vinculado a la figura, a la personalidad y a
la identidad de cada uno, pero con una movilidad y una
variedad de versiones y gamas sorprendentes. Y pasamos de
unas realidades a otras, de unos universos a otros, de unos
relatos a otros, y de unas identidades a otras, de un modo
que don Quijote y Sancho podrían describirlo como sus
propias aventuras. Por eso don Quijote y Sancho son
nuestros contemporáneos, tan ajustados a nuestro momento
histórico como pudieron estarlo a los momentos en los que
los hombres de épocas anteriores los sentín también
identificados con ellos.
-
Jesús de Garay,
Aristotelismos, 2007
La
afirmación de la diferencia y la pluralidad -y
correletaviamente la crítica a la unidad del ser y del
bien- son doctrinas centrales de Aristóteles, que, sin
embargo, han estado desdibujadas en los diversos
aristotelismos históricos. Algunas de las causas de este
proceso fueron la influencia del neoplatonismo, los
contextos religiosos monoteístas en los que surgieron los
aristotelismos, y también la lectura de sus textos desde la
perspectiva preferente del discurso científico. Por eso,
frecuentemente se ha pasado por alto el empeño que mueve
toda la investigación aristotélica: pensar las diferencias.
Esta atención hacia las diferencias explica que la
reflexión sobre la acción humana ocupase un lugar central
en sus estudios, pues cada acción es siempre diferente. Y
del mismo modo, la dialéctica y la retórica fueron tenidas
por él en alta estima, en tanto desarrollan lógicas de la
diferencia y no tanto de la identidad.
Los trabajos que aquí se presentan están divididos en dos
bloques: por un lado, se incluyen reflexiones y comentarios
sobre algunos textos de Aristóteles; por otro, se exponen
algunos ejemplos de la distinta recepción que han tenido
Tópicos y Retórica a lo largo de los siglos hasta
hoy.
-
Jacinto Choza y Jesús de Garay (ed.).
Danza de Oriente y Danza de Occidente,
2007
La
danza es una de las raíces del lenguaje, y aunque lenguaje
y cultura, los hay dondequiera que haya hombres, no
obstante hay formas particulares de danza que por su
vivacidad, su profundidad, su suavidad y delicadeza, su
brillantez o su ritmo, se han difundido por todo el mundo
portando el nombre de sus localidades geográficas y de sus
creadores e interpretes por todas partes. Así, son
conocidos el vals vienés, la samba brasileira, las danzas
islámicas del vientre y de los siete velos, la danza
thailandesa y sus hermanas gemelas de los países del
sureste asiático, los ritmos latinos y especialmente
cuabanos, y la danza española y danza flamenca.
Aunque la reflexión filosófica sobre este arte se inicia en
la antigüedad con el diálogo Sobre la danza de Luciano de
Samosata, hay que esperar a Theofilo Gautier y Degas en el
siglo XIX y a Isadora Duncan y a Paul Valery en los
comienzos del XX para encontrar la conciencia intelectual
de la danza. Pero esos ejemplos son casos aislados.
Los autores de este volumen son profesores dedicados a la
filosofía antigua, clásica y oriental, a las lenguas
clásicas, semíticas y modernas, a la filosofía de la
cultura y del arte y a la antropología cultural y
filosófica. No es que no haya reflexión sobre la danza por
parte de coreógrafos y bailarines, que la hay, y mucha, lo
que todavía no hay es tradición de exponerla en los medios
académicos.